Espacio Delicias acoge desde el 1 de octubre The Island of Neverland, una superproducción que combina teatro, circo contemporáneo y acrobacia. Lejos de ser una adaptación literal de Peter Pan, propone una historia original inspirada en el universo de Nunca Jamás. Lo más llamativo es que la aventura arranca antes de sentarse en la butaca, y ahí está, probablemente, su mayor acierto para ir en familia.
La experiencia incluye dos zonas de preshow, de unos 30 minutos cada una. La primera transcurre en el exterior, un espacio abierto con muchos rincones para hacerse fotos, como la cama de Wendy, una zona de juguetes o una isla con carteles que apuntan hacia sirenas, piratas y otros destinos. Los personajes recorren el recinto e interactúan con el público, sobre todo con los más pequeños, y en la zona de restauración los Niños Perdidos juegan con los peques. También hay puntos de juegos manuales y la posibilidad de hacerse un tatuaje infantil por 6€, que no está incluido en la entrada.
La segunda parte del preshow se vive dentro. A la hora de la entrada se abren las puertas de la gran carpa, donde se entrega un mapa para orientarse por el mundo de Neverland. Allí esperan los piratas, la zona de los indios, las hadas, más photocalls y las sirenas, una de las cuales realiza una acrobacia espectacular. Cada visitante puede además elegir su bando, Piratas o Niños Perdidos, y sentirse parte de la historia. Los niños que acuden disfrazados lo disfrutan el doble.

La protagonista del espectáculo es Tempesta, hija del Capitán Garfio, criada entre piratas para obedecer, liderar y no fallar. Cuando descubre en la isla un mundo de libertad y juego, debe elegir entre seguir la vida pirata o quedarse en Nunca Jamás con los Niños Perdidos. Es una historia sobre identidad, valentía y decidir quiénes queremos ser, un tema perfecto para comentar en familia al salir. Sobre el escenario, un elenco internacional despliega equilibrismo, acrobacias aéreas, trampolines, teatro físico y música, con una escenografía muy cuidada y perfectamente ambientada.
¿Merece la pena ir con niños? La respuesta es sí. Lo mejor es el preshow inmersivo, que mete a los pequeños en la historia antes de que empiece, un argumento distinto al Peter Pan de siempre y la calidad de las acrobacias y de la escenografía. Es un plan completo en el que los niños se divierten de principio a fin y los adultos también encuentran nivel.
Para aprovecharlo al máximo, conviene llegar 30 minutos antes de la hora de la entrada, hacer una foto al mapa en cuanto se reciba, disfrazar a los peques y reservar tiempo para las fotos, porque hay photocalls por todas partes.
El espectáculo se representa en Espacio Delicias (Paseo de las Delicias, 61, Madrid), con acceso por el lateral del Museo del Ferrocarril. Las entradas parten de 35 € más un 8 % de gastos de gestión, y la experiencia completa dura unas dos horas, en español y para todos los públicos. Las funciones son los jueves a las 19:00, los viernes a las 17:30 y 20:30, los sábados a las 12:30, 17:30 y 20:30 y los domingos a las 12:30 y 17:30.
En definitiva, The Island of Neverland es una de las propuestas más originales para ver en Madrid este otoño y, además, estará en Navidad, lo que la convierte en una gran opción para la carta a Papá Noel o a los Reyes Magos. Un montaje espectacular, una historia nueva y una experiencia inmersiva que convierten la visita en mucho más que ir al teatro. Un consejo: ve, y ve con tiempo.

