En pleno barrio de Salamanca, en el número 64 de la calle Maldonado, ha abierto sus puertas Muara, un restaurante de alta cocina indonesia que se aleja de la idea genérica de “cocina asiática” para centrarse en las recetas, los ingredientes y las técnicas de distintas regiones de Indonesia. Decidimos visitarlo para probar su propuesta y descubrir sabores nuevos.
Muara significa “desembocadura” en indonesio: el lugar donde unas aguas se encuentran con otras. Es también la idea que define al restaurante, un cruce entre Indonesia y Madrid. Detrás del proyecto está Enrique García Diroatmodjo, nacido en Yakarta y de raíces españolas e indonesias, que ha querido trasladar a la capital los sabores de su infancia sin perder su origen. En los fogones está Desak Made Winiantari, chef con experiencia en restauración de lujo y una trayectoria muy ligada a la cocina balinesa, a la que Enrique fue a buscar personalmente a Bali.

La carta se organiza en cinco apartados: Primer encuentro, Satés a la brasa, Cocciones de la Muara, Raíces y verduras y Dulces del archipiélago. De ahí elegimos algunos de los platos más recomendados.

Para empezar, probamos uno de los entrantes más pedidos: atún fresco con sambal matah balinés y el aroma cítrico de la lima kaffir. Es, quizá, el plato que mejor muestra el lado contemporáneo de Muara. Llega a la mesa fresco, aromático y ligeramente picante, con un sabor que impresiona desde el primer bocado.

En la sección de satés probamos los dos más recomendados. El Sate Ayam son brochetas de pollo marinadas con especias indonesias, asadas a la parrilla y acompañadas de salsa de cacahuete. Esa salsa aporta un sabor distinto y poco común en una brocheta, y es precisamente lo que le da ese toque diferenciador. El Sate Babi son brochetas de cerdo marinadas con especias balinesas y asadas a la parrilla, con la carne bien marcada.

Entre los platos principales elegimos los más pedidos. El Rendang, emblema de la tradición Minangkabau de Sumatra Occidental, es ternera cocinada lentamente durante ocho horas en leche de coco y especias aromáticas, hasta lograr una textura tierna y sabores profundos. Nos sorprendió su sazón, y acompañado de arroz resulta un plato perfecto. Imprescindible probarlo.
El segundo principal fue el Ikan Bakar Jimbaran, inspirado en los famosos puestos de pescado de la costa de Jimbaran, en Bali. Se sirve una lubina entera asada a la parrilla con especias balinesas y acompañada de sambal matah, una forma diferente de disfrutar de la lubina, con una salsa que añade variedad al sabor. Es además un plato muy ligado a los recuerdos de infancia del fundador.
Para cerrar, el Dadar Gulung, un dulce tradicional de aroma tropical: finos crepes de pandan envuelven un corazón de coco rallado y azúcar de palma caramelizada. Un postre distinto que enamorará a los amantes del coco.

El local apuesta por los verdes oscuros, la madera y la luz cálida, con fotografías en blanco y negro que recogen un ritual tradicional celebrado antes de la apertura, como deseo de buen camino para el proyecto.
Muara abre un hueco poco explorado en una ciudad donde la oferta asiática es abundante pero suele repetir los mismos países. Con una carta que recorre distintas regiones de Indonesia, platos de sabores profundos y una presentación actual que no rompe con el origen, es una parada obligada para quienes quieran descubrir una cocina todavía muy desconocida en España.
Detalles:
📍Dirección: Calle de Maldonado, 64
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