Madrid suma una nueva dirección para los amantes de la carne. Mantequilla aterriza en la capital con un concepto gastronómico que gira en torno a las brasas, las salsas y uno de los bocadillos más populares de la cocina estadounidense: el French Dip. El restaurante se presenta como el lugar donde encontrar el mejor French Dip de Madrid.
Su propuesta se aleja de las cartas interminables y apuesta por una fórmula fácil de entender: elegir un plato principal, acompañarlo con una salsa y personalizar las patatas. A partir de ahí, cada comensal puede completar la experiencia con entrantes y otras guarniciones.
La experiencia comienza con una carta de cócteles que incluye mojitos, Moscow Mule y otras combinaciones, ideales para abrir el apetito antes de pasar a los platos principales.

Entre los entrantes destaca la Pink Pepperoni Pasta, una pasta gratinada con abundante queso parmesano, salsa de tomate y nata, champiñones y pepperoni. Otra de las propuestas es el pan de ajo con provolone y mantequilla de parmesano, una combinación pensada para quienes disfrutan de los sabores intensos y del queso fundido.
La carta también incluye alternativas como la ensaladilla rusa y las croquetas cremosas de txuleta, dos opciones para completar la mesa antes de pasar a las carnes.
Cuatro principales y un precio cerrado de 17 euros
La carta de principales se concentra en cuatro opciones: French Dip Mantequilla, entrecot, hamburguesa y pollo a la brasa. Todas tienen un precio de 17 euros e incluyen patatas y ensalada, una fórmula que permite conocer de antemano el coste del plato principal.

El protagonista es el French Dip, elaborado con pan francés supercrujiente, ternera, queso provolone, cebolla caramelizada y mayonesa de rábano. Se sirve acompañado de una salsa de carne aparte para mojar el bocadillo, uno de los elementos que definen esta especialidad.

La segunda elección es el entrecot de 220 gramos de lomo alto de ternera, cocinado a la parrilla y acompañado de mantequilla de miso. Una alternativa para quienes prefieren disfrutar de la carne sin pan, con el sabor de la brasa como punto de partida.
Como su propio nombre indica, la mantequilla tiene un papel fundamental en la identidad del restaurante. La propuesta permite escoger entre cuatro salsas: Mantequilla N1, mantequilla holandesa, mantequilla a la pimienta verde y mantequilla Strogonoff.

Se sirven por separado para que cada comensal pueda añadir la cantidad que prefiera y ajustar el resultado a su gusto. Esta posibilidad de personalización también se extiende a las patatas, que pueden pedirse con sal, con sal y pimienta, con especias cajún o con parmesano y trufa.
Mantequilla apuesta por una experiencia sin demasiadas complicaciones, con una carta breve, principales a precio cerrado y diferentes opciones para personalizar cada plato. El protagonismo recae en la carne, las salsas y las guarniciones, con una combinación de recetas reconocibles y detalles propios que buscan diferenciar su propuesta.

El resultado es un concepto pensado para quienes disfrutan de las carnes a la parrilla y de los bocadillos contundentes, con la posibilidad de completar la visita con entrantes y cócteles. Una nueva opción gastronómica en Madrid para descubrir el French Dip y explorar distintas combinaciones de carne, mantequilla y salsas.

