Komainu

El restaurante que hay que visitar en Madrid por el Día Internacional del Ramen

Fideos elaborados en cocina propia, caldos de 12 horas y tares tradicionales: la fórmula de Komainu para un ramen auténtico.

Cada 25 de agosto el mundo celebra el Día Internacional del Ramen. En Madrid solo hay una dirección que tomarse en serio: Komainu. Con dos locales —uno en Chamberí (Calle José Abascal, 13) y otro en Malasaña (Calle Manuela Malasaña, 9)— este restaurante lleva tiempo demostrando que el mejor ramen de la capital no lleva atajos ni potenciadores de sabor artificiales. Lleva 12 horas de caldo, harinas seleccionadas y agua de kansui. Lleva respeto.

Si vas a comer un solo ramen este año, que sea aquí. Y que sea el 25.

Por qué Komainu es el sitio

En Komainu cada bol es un ritual, no un plato rápido. Los fideos se elaboran en su propia cocina con agua de kansui —el ingrediente que, técnicamente, separa un ramen de un simple plato de tallarines en caldo—, lo que les da esa elasticidad y ese color que un ramen instantáneo jamás podrá imitar. Los caldos cuecen más de 12 horas para sacar un umami natural, sin trampas. Y los tares, esos aderezos que terminan de definir el sabor, están pensados con la misma obsesión que en Japón.

La carta que hay que pedir

Komainu
  • Tonkotsu 豚骨 — El ramen más popular de Japón, originario de Kurume (Fukuoka). Caldo cremoso de huesos de cerdo y aves, chashu de aguja y panceta, verduras y huevo marinado 24 horas. Se puede subir de nivel con el chashu especial de cabezada de lomo. A elegir tare: shio (sal de Tavira, ligero), shoyu (soja y katsuobushi) o miso con un toque picante.
  • Vegetariano miso cremoso ベジタリアン味噌 — Caldo de verduras a fuego lento, con zanahoria marinada, setas de cardo, shiitake, kikurage y ajitama. Disponible en versión vegana.
  • Tantanmen 坦々麺 — El ramen “para remover”: sin caldo, en salsa picante de guindilla y sésamo, con carne picada de miso, huevo hilado, cebolleta y zanahoria. Solo para quien de verdad aguante el picante. Se toma caliente o frío. También en vegano.

El secreto que pocos conocen

El ramen no es una sopa de fideos, es un plato de tallarines. El caldo y el tare están para empapar el noodle, no al revés. Y ojo al dato: si el fideo no está amasado con agua de kansui, en Japón directamente no se considera ramen. En Komainu no se saltan ese paso.

Komainu

El consejo de la casa para sacarle todo el jugo: antes de mezclarlo todo, prueba el caldo solo, luego los noodles, y después cada guarnición por separado. Ese orden es el que de verdad revela el plato.

Y si el ramen se te queda corto…

Tonkatsu

Komainu no es solo ramen. Su Tonkatsu —hecho con manteca de cerdo, técnica tradicional y un empanado panko que cruje como debe— es de los más auténticos de Madrid. Y su Katsu Sando, la versión moderna y viral del clásico, se ha convertido en objeto de deseo foodie a nivel mundial.

Para completar la experiencia nipona: tsukune (brochetas de albóndigas de pollo con sansho), kakuni (panceta cocinada 24 horas a baja temperatura), un sukiyaki de aguja duroc, sashimi de salmón con miso, berenjena con miso o la ensalada de wakame y pepino en vinagre de arroz.

La conclusión es sencilla: el 25 de agosto es la excusa perfecta, pero en Komainu cualquier día es buen día para sentarse y dejar que el mejor ramen de Madrid hable por sí solo.

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