Usera está a punto de sumar dos nuevos elementos que cambiarán la imagen de sus calles. El distrito madrileño ultima la instalación de dos grandes arcos de inspiración china, que alcanzarán los 10 metros de altura y cuya puesta a punto está prevista para el próximo mes de octubre.
Los conocidos como paifang forman parte de la nueva imagen que el barrio está construyendo alrededor de su fuerte identidad asiática. Las estructuras estarán situadas en el entorno de Dolores Barranco y Evangelios, y servirán como elementos de bienvenida y referencia para quienes recorran esta zona del distrito.
La llegada de estos arcos supone un paso más en la transformación de Usera, uno de los puntos de Madrid donde la presencia de la comunidad china tiene mayor peso. La intención es que esta identidad no quede limitada a las celebraciones del Año Nuevo Chino, sino que permanezca integrada durante todo el año en el paisaje urbano y en la actividad comercial del barrio.
Un recorrido pensado para caminar
Los nuevos arcos se sumarán a un proyecto de transformación del espacio público que ha creado un recorrido peatonal de alrededor de 1,5 kilómetros entre la Plaza del Hidrógeno y Madrid Río.
El itinerario incorpora diferentes detalles relacionados con la cultura asiática, desde proverbios escritos en chino y castellano hasta elementos decorativos con dragones y carpas koi, además de zonas infantiles y especies vegetales adaptadas al entorno madrileño.
En conjunto, la actuación ha permitido recuperar más de 9.000 metros cuadrados de espacio para los peatones, convirtiendo las calles de esta zona de Usera en un escenario más orientado al paseo y al encuentro.
Un nuevo icono para el sur de Madrid
Con sus dimensiones y su ubicación en los accesos del recorrido, los dos paifang aspiran a convertirse en uno de los elementos más reconocibles de Usera. Su diseño estará acompañado además de iluminación, lo que permitirá que tengan presencia también durante la noche.
El proyecto busca reforzar el atractivo comercial y cultural del distrito y contribuir a que Usera se consolide como el gran referente de la cultura china en Madrid, siguiendo el modelo de los conocidos Chinatown de otras grandes ciudades internacionales.
Si los plazos previstos se cumplen, será a partir de octubre cuando los nuevos arcos comiencen a formar parte del paisaje habitual de Usera.
