¿Puede un buffet ser también una experiencia gastronómica de alta calidad? Senka ha abierto sus puertas en Madrid para demostrar que sí. El restaurante propone un concepto poco habitual: un menú degustación nikkei en formato buffet, disponible todos los días por 26,95 euros, donde la cantidad no está reñida con la calidad.
Los comensales pueden descubrir, probar y repetir una amplia selección de elaboraciones inspiradas en la unión gastronómica entre Perú y Japón. Alejándose de la visión del buffet tradicional, Senka apuesta por una propuesta en la que el producto, la técnica y las elaboraciones tradicionales son los protagonistas.
Un chef con raíces peruanas y mirada japonesa

Detrás del proyecto está Gustavo Sandoval, chef de origen peruano formado en Le Cordon Bleu de Perú, con experiencia en restaurantes como Osaka o Malabar. Su trayectoria se traduce en una cocina de marcado carácter propio, en la que las raíces peruanas dialogan con la precisión y la estética japonesa.
Un buffet que se entiende como menú degustación
En Senka, el formato buffet se convierte en una forma diferente de acercarse a la gastronomía nikkei. Por 26,95 euros, el comensal puede recorrer la carta y descubrir una selección de platos elaborados con pescados frescos como la corvina y la lubina, mariscos, carnes, arroces, noodles y una amplia variedad de sushi.
Los grandes iconos peruanos, reinterpretados
La propuesta arranca con algunos de los grandes símbolos de la cocina peruana. El ceviche ocupa un lugar destacado, con seis versiones que van más allá del clásico, entre ellas el ceviche de pulpo o creaciones que incorporan leche de tigre y parmesano.
“El objetivo es jugar con diferentes temperaturas, texturas y sabores para conseguir bocados en los que conviven el crujiente, el dulce, la acidez y el picante en perfecta armonía”, explica el chef Gustavo Sandoval.
También hay lugar para clásicos como el pulpo anticuchero, una interpretación que conecta directamente con la tradición peruana, o el sándwich de chicharrón, que en Senka se presenta en formato bao y combina el carácter del torrezno con ingredientes de inspiración nikkei.
La cocina peruana se encuentra además con la influencia de la inmigración china en platos como el chaufa, reinterpretado desde la mirada de Senka y elaborado al wok con salsa de ostras y soja. Una muestra más de cómo la gastronomía peruana ha ido incorporando diferentes influencias hasta convertirse en una de las más diversas del mundo.
La vertiente japonesa: nigiris y rolls creativos

La parte japonesa cobra especial protagonismo con una selección de 15 tipos de nigiris, elaborados con ingredientes como calamar, anguila, vieira, foie, huevo de codorniz o langostino, entre otros. A ellos se suman ocho variedades de rolls, con opciones como el de cangrejo, que completan un apartado de sushi pensado para alejarse de lo convencional y explorar la creatividad propia de la cocina nikkei.
Uno de los elementos diferenciales de Senka es el trabajo con salsas caseras, elaboradas en el propio restaurante para acompañar y potenciar cada elaboración.
Una identidad propia
La personalidad de la propuesta está marcada por las raíces de su chef. Gustavo Sandoval parte del recetario de su país y lo enriquece con su experiencia en Japón y en diferentes proyectos gastronómicos. El resultado es una cocina que no busca simplemente fusionar dos gastronomías, sino construir una identidad propia a partir de ambas: muchos sabores, muchas texturas y muchas posibilidades para descubrir una cocina nikkei de calidad en un formato diferente.
