En apenas dos meses de vida, el local ubicado en el número 103 del Paseo de la Castellana —justo enfrente del Bernabéu— se ha instalado como uno de los planes de moda de la capital. Abrió el 14 de abril y ya suma seguidores fieles entre los amantes de la Fórmula 1 y del Mundial 2026.
El espacio ocupa 1.500 metros cuadrados repartidos entre pista virtual y coctelería, con más de 65 simuladores de última generación y dos salas VIP para quien quiera vivir la experiencia por todo lo alto. Lo interesante: no hace falta saber conducir. Los simuladores están divididos en cinco niveles de dificultad, así que un debutante y un piloto de sofá experimentado pueden competir en la misma carrera, ya sea en formato equipos o cara a cara.
La cocina también corre
Entre carrera y carrera, la propuesta gastronómica corre a cargo del chef Ismael Paúl, con una carta de comfort food pensada para compartir, elaborada con producto de proximidad y platos reconocibles que no buscan complicarse la vida. Se completa con una coctelería con clásicos, opciones sin alcohol y creaciones de autor inspiradas en el mundo de la competición.
El plan favorito de las empresas
F1® Arcade Madrid se ha ganado también un hueco en el calendario corporativo: alquileres completos o por zonas para hasta 400 invitados, ideales para presentaciones, reuniones o afterworks con algo más de chispa que el típico cóctel de empresa. Su Briefing Room es la joya de la corona: 18 simuladores dinámicos y equipo audiovisual de última generación, con capacidad para 150 personas en formato cóctel o 50 sentadas.
Pablo Rodríguez, CMO de Top Racing Iberia, lo resume así: los eventos corporativos permiten llevar la experiencia a empresas que buscan algo distinto a la reunión de siempre, mezclando competición, socialización y celebración en un mismo sitio.

Cuando el deporte se ve en comunidad
El local también se ha convertido en punto de encuentro para ver la F1 en directo gracias a sus Watch Parties, con dos videowalls, 11 pantallas y sonido envolvente. En el último Gran Premio de Barcelona, la sorpresa llegó en forma de bólido real aparcado en la puerta, metiendo a los asistentes de lleno en ambiente de paddock antes incluso de entrar.
Entre simuladores, gastronomía cuidada y deporte en vivo, F1® Arcade Madrid se perfila como una de esas propuestas de ocio que, dos meses después de abrir, ya cuesta esquivar en las conversaciones sobre planes en la capital.
