Hay proyectos que nacen de una idea de negocio y otros que nacen de una obsesión compartida. “Horror and Love” pertenece claramente a la segunda categoría. El documental, que se estrena en cines españoles, no se limita a contar cómo se construyó un parque temático: cuenta cómo dos personas convirtieron un gusto común por el miedo escénico en un proyecto de vida.
Todo empezó en el Hotel Krüeger, el conocido pasaje del terror del parque del Tibidabo, en Barcelona. Allí trabajaban Cristina Raya y David Moreno, ella dando vida a la niña de “El Exorcista” y él metido en la piel de Freddy Krueger. De esa coincidencia laboral surgió algo que fue mucho más allá del trabajo: una relación personal que, con el tiempo, se transformaría también en sociedad profesional.
David no era solo actor: había pasado por la imitación y el heavy metal, y arrastraba una idea fija que no lo abandonaba: montar un gran parque temático dedicado por completo al terror. Cristina se subió a ese proyecto convencida de que la idea, por ambiciosa que pareciera, tenía recorrido real.
Ese salto de fe terminaría dando forma a Horrorland, hoy reconocido como el Mejor Scream Park de Europa.
El documental evita el atajo de mostrar únicamente el resultado brillante y se detiene en el proceso: los tropiezos, los problemas logísticos, las decisiones difíciles y los momentos de incertidumbre que suelen quedar fuera de los relatos de éxito. La película sigue a Raya y Moreno a lo largo de distintas fases de esa construcción, tanto creativa como empresarial.
El rodaje viaja por varios puntos del mapa —St. Louis, Newcastle, Vilassar de Dalt— reflejando cómo las referencias, los viajes y los obstáculos de cada lugar fueron moldeando el proyecto final.
Más allá del making-of empresarial, “Horror and Love” dedica buena parte de su metraje a la historia sentimental de sus protagonistas, que avanza en paralelo al desarrollo de Horrorland. El título de la película no es casual: aquí el amor y el terror no compiten, se retroalimentan.
“Horror and Love” llega a las salas españolas el 21 de julio, con la propuesta de acercar al público tanto el nacimiento de uno de los parques de terror más reconocidos de Europa como la historia personal de quienes lo hicieron posible.
