La Real Casa de Correos ha acogido la entrega de la X Edición de los Premios de Gastronomía de la Comunidad de Madrid, una cita que este año celebra su décimo aniversario y que se ha consolidado como uno de los principales reconocimientos del sector gastronómico madrileño.
La Academia Madrileña de Gastronomía ha distinguido a once profesionales, empresas y proyectos que representan la diversidad, el talento y la excelencia de la cocina madrileña, desde la alta gastronomía y las casas de comidas hasta la repostería, los mercados y el producto local.
El premio a Restaurante/Cocina ha recaído en Montia, el proyecto liderado por Dani Ochoa en San Lorenzo de El Escorial. Con una Estrella Michelin y dos Soles Repsol, el restaurante se ha convertido en uno de los grandes referentes de la cocina contemporánea gracias a una propuesta profundamente ligada a la Sierra de Guadarrama, basada en la recolección silvestre, la temporalidad y el trabajo con productores locales.
En la categoría de Restaurante de Producto/Casa de Comidas, el galardón ha sido para El Pedrusco de Aldealcorvo, el emblemático asador de Chamberí dirigido por los hermanos Gonzalo y Antonio de Pedro. La tercera generación de esta familia hostelera ha sabido reinterpretar la tradición castellana manteniendo intacta la esencia de sus asados y guisos elaborados en un horno centenario.
El reconocimiento a Sala/Sumiller ha sido para Luis García de la Navarra, uno de los grandes referentes del vino en Madrid y figura clave en la dignificación de la profesión de sumiller y de la cultura vinícola en la capital.
Por su parte, LaLópez, en el Mercado de Antón Martín, ha recibido el premio al Puesto de Mercado por convertirse en un ejemplo de cómo la gastronomía puede revitalizar los mercados tradicionales y convertirse en un motor de dinamización de los barrios.
En la categoría de Cocina Internacional, el premio ha recaído en Sen Omakase, cuya propuesta de alta cocina japonesa ha revolucionado la oferta gastronómica madrileña gracias a una experiencia basada en la autenticidad, la excelencia técnica y el máximo respeto por la tradición nipona.
El reconocimiento a Bar/Taberna ha sido para El Fogón de Trifón, una de las grandes casas de la gastronomía madrileña, referente por su cocina de temporada y por una de las bodegas más interesantes de la ciudad.
En el apartado de Vinos y Licores, la Academia ha premiado a Caiño, un proyecto que ha destacado por su apuesta por pequeños productores, los vinos de mínima intervención y su importante labor divulgativa entre las nuevas generaciones de consumidores.
La DOP Aceite de Madrid ha sido distinguida como Producto de Madrid por su contribución a la recuperación y puesta en valor de la tradición olivarera de la región y por convertirse en uno de los principales embajadores de la riqueza agroalimentaria madrileña.
El premio a Dulce/Repostería ha sido para Pastelerías Mallorca, histórica empresa familiar fundada en 1931 y uno de los grandes referentes de la repostería madrileña, responsable de algunos de los productos más emblemáticos de la ciudad, como sus napolitanas y roscones de Reyes.
En la categoría de Proyecto Empresarial Gastronómico, el reconocimiento ha recaído en Red Panda Madrid, una iniciativa nacida en 2024 como una dark kitchen especializada en cocina asiática sin gluten y que se ha convertido en uno de los proyectos más innovadores y dinámicos de la capital.
Finalmente, el galardón de Reconocimiento a Toda una Vida ha sido otorgado a Botín, el restaurante más antiguo del mundo en funcionamiento según el Guinness World Records. Fundado en 1725, el histórico establecimiento madrileño representa uno de los grandes símbolos gastronómicos de la ciudad y de España.
Durante el acto, el presidente de la Academia Madrileña de Gastronomía, Rogelio Enríquez, destacó que «Madrid se ha convertido en un destino gastronómico de primera división», subrayando que la gastronomía es ya uno de los principales motivos por los que millones de visitantes eligen la capital cada año.
