Hay lugares que llegan a Madrid y simplemente se quedan. No hacen ruido, no necesitan campaña: solo llenan mesas, llenan copas y, de alguna manera, llenan también un hueco que no sabías que existía. Berria es uno de esos sitios. Cinco años después de abrir en el Paisaje de la Luz, ese tramo del Paseo del Prado declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, este restaurante y templo del vino ha conseguido algo que pocos logran: ser imprescindible.
“3.000 referencias. 7.300 vinos en carta a lo largo de su historia. Solo en Madrid.”
Fundada por Gabriela Alcorta, que decoró el local en apenas mes y medio antes de su apertura, Berria tiene la rara habilidad de ser un sitio para todas las horas. ¿Aperitivo rápido en la barra? Sí. ¿Comida larga con botella de autor? También. ¿Cena ligera frente a la Puerta de Alcalá desde su terraza? Por supuesto. Esa cocina ininterrumpida, de producto y sin pretensiones, es parte de su secreto.

Pero lo que de verdad diferencia a Berria es la bodega. 3.000 referencias. 28 países. 198 varietales. Y casi cien vinos que puedes pedir por copa sin tener que comprarte la botella entera. Hay cosechas que no verás en ninguna otra carta de Madrid. Eso no es una propuesta de vinos: es una obsesión.
EL MENÚ ANIVERSARIO: LOS HITS, POR FIN JUNTOS

Para celebrarlo, Berria ha preparado un Menú Aniversario fuera de carta que reúne sus platos más queridos: la patata chip con anchoa y velo ibérico, las croquetas de jamón ibérico, las albóndigas en salsa de cocido madrileño o ese pepito de solomillo en formato katsu sando que tiene lista de fans. Todo ello maridado con los vinos más vendidos del local, seleccionados por el equipo de sumilleres que lidera el Wine Director Mario Ayllón.
El menú se presenta en tres opciones (60 €, 75 € y 95 €) y estará disponible durante los próximos meses. Además, a lo largo de marzo, Berria pondrá a la venta vinos especiales y difíciles de conseguir a precio reducido, una de esas oportunidades que solo ocurren cuando hay algo que celebrar.
¿POR QUÉ IR (ADEMÁS DEL VINO)?
Porque los viernes de grandes formatos son un plan en sí mismos. Porque el brunch de Berria es exactamente lo que debería ser un brunch: generoso, sin prisa y con buena botella. Y porque pocos sitios en Madrid tienen lo que tiene Berria: una terraza desde la que brindar con algo irrepetible ante la Puerta de Alcalá, con el Retiro a pocos metros y un equipo de sumilleres al que merece la pena dejar las riendas.
Como dice la fundadora Gabriela Alcorta: “Hemos creado una familia y una escuela en un lugar donde queremos que se disfrute.” Cinco años dan la razón.
