Uno de los iconos más fotografiados de la capital cambiará de aspecto durante los próximos meses. La emblemática Fuente de Cibeles será sometida a una importante restauración que obligará a instalar andamios y estructuras de protección alrededor del monumento, transformando por completo la imagen habitual de la plaza.
La intervención, prevista para comenzar a finales de junio, tendrá una duración aproximada de cinco meses. Durante ese tiempo, madrileños y turistas verán cómo uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad queda parcialmente cubierto mientras se realizan los trabajos de conservación.
Los estudios realizados por el Ayuntamiento han detectado la presencia de suciedad acumulada por la contaminación, grietas en algunos elementos, corrosión en piezas metálicas y problemas de estabilidad que hacen necesaria una actuación integral para garantizar la conservación del monumento.
Entre las labores previstas se incluyen una limpieza en profundidad de la piedra, la eliminación de microorganismos, el tratamiento de elementos afectados por la corrosión y la reparación de fisuras. También se aplicarán tratamientos específicos para proteger la fuente frente al paso del tiempo y las condiciones ambientales.
La Fuente de Cibeles, inaugurada en el siglo XVIII y considerada uno de los grandes símbolos de Madrid, no solo es un referente patrimonial, sino también el escenario habitual de celebraciones deportivas, eventos institucionales y actos multitudinarios. Esta restauración busca asegurar que continúe formando parte del paisaje madrileño durante las próximas décadas.
Si se cumplen los plazos previstos, la fuente volverá a mostrarse completamente restaurada antes de las Navidades de 2026.
