La icónica escultura Julia, situada en la Plaza de Colón, será objeto de una intervención especializada para asegurar su correcta preservación a largo plazo. La actuación está impulsada por la Fundación María Cristina Masaveu Peterson en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid.
La intervención, que será financiada íntegramente por la fundación como propietaria de la obra, será ejecutada por una empresa experta en restauración escultórica. Aunque desde su instalación en 2018 se han llevado a cabo tareas periódicas de mantenimiento, en esta ocasión se ha planteado una actuación más completa debido al desgaste natural provocado por su exposición continuada al aire libre.
Entre los trabajos previstos se incluye una limpieza en profundidad para eliminar residuos acumulados por la contaminación y las condiciones meteorológicas, así como pequeñas alteraciones superficiales detectadas con el paso del tiempo. También se revisará la estructura interna de la pieza —compuesta por un sistema tubular de acero inoxidable— con el objetivo de garantizar su estabilidad.
Asimismo, se procederá a reforzar las uniones entre los distintos elementos de la escultura mediante materiales específicos que impidan la entrada de humedad o agentes externos. Las labores contemplan igualmente la reparación de fisuras superficiales, mejorando tanto la durabilidad como la apariencia estética de la obra.
Para facilitar estos trabajos, se instalará un andamiaje que cubrirá parcialmente la escultura durante el periodo de intervención, previsto hasta comienzos de junio.
La escultura, creada por el artista Jaume Plensa, permanecerá en este emplazamiento al menos hasta diciembre de 2026, tras la reciente ampliación del acuerdo que regula su exhibición, con posibilidad de extenderse hasta 2027. Con sus 12 metros de altura y elaborada en resina de poliéster y polvo de mármol blanco, ‘Julia’ se ha consolidado como una de las referencias del arte contemporáneo en el espacio público madrileño.
Esta actuación refuerza el compromiso institucional con la conservación del patrimonio artístico urbano y subraya la importancia de mantener en óptimas condiciones las obras que forman parte del paisaje cultural de la ciudad.
